Nuestro espacio

Axárquica no es sólo un espacio creativo y cultural: es un sueño que soñamos hace muchos años y que por fin se ha hecho realidad. Y ahora, nos toca llenarlo de vida, arte y personas.

Nuestro espacio es un taller de arte y grabado que ofrece experiencias de aprendizaje y creación artística para todas las personas, con o sin experiencia. Un espacio accesible e inclusivo, pensado para que todo el mundo pueda acceder a la creación artesana.

El taller está en Vélez-Málaga, ciudad ubicada en la Axarquía malagueña, un pequeño paraíso entre las montañas y el mar en en Andalucía.

Las personas

Somos Paula y Curro. Los dos locos que hemos puesto en marcha este proyecto.

Hemos puesto el corazón en cada centímetro cuadrado de este proyecto. Literalmente. Ante la falta de presupuesto, afrontamos personalmente la reforma del espacio para transformarlo en un espacio donde accesibilidad y creación se dieran la mano.

El proyecto

Trabajamos durante (muchos) meses para ajustar cada pequeño detalle, y convertir nuestra antigua casa de pueblo en un espacio versátil, lleno de herramientas, de materiales y de energía creativa. A nuestra manera, a nuestro ritmo, pero siempre poniendo mucho corazón.

La accesibilidad era un tema importante para nosotros: Axárquica es un espacio accesible, y nos encargamos de eso construyendo una rampa y teniendo en cuenta todos los espacios necesarios para facilitar la movilidad de cualquier persona.

Hubo momentos en los que el cansancio casi pudo con nosotros. No es broma, la obra es un trabajo duro. Menos mal que Curro le puso músculo, yo añadía el glamour de una reforma retransmitida en redes (en nuestros destacados de instagram tienes un buen repaso del proceso).

Después de muchos meses de trabajo, de muchas agujetas y mucho batir mezcla, empezábamos a ver el final… Y nos dimos algún que otro respiro para llegar vivos a la meta.

Elegir materiales locales para terminar nuestra fachada nos hizo especial ilusión. Fuimos al tejar a elegir estas piezas de barro en persona. Charlamos con Antonio el del tejar. Tocamos mucho barro, hablamos de materiales y ahora tenemos una fachada que cada día nos recuerda que aquí siempre se ha trabajado el barro.

Y si has llegado hasta aquí, gracias de corazón por acompañarnos en este camino. Nuestras caras agotadas el día que dimos por terminado el trabajo de albañilería te saludan con una sonrisa de felicidad y cansancio.

Y ahora…

¡Espera, espera!

No tan rápido. ¿Tanto scroll y no te enseñamos cómo quedó nuestro caprichito andaluz? Mira que monada de taller tenemos: